En un cálido encuentro colmado de familias y seguidores, el pasado 5 de octubre se llevó a cabo en el espacio cultural La Noire Café, en la Ciudad de Buenos Aires, la presentación oficial del libro “Cosas que hablan”, escrito por Ezequiel Tozzi junto a su hijo Valentín Tozzi, de tan solo 8 años.

Editado por Niña Pez Ediciones, el libro reúne una selección de historias surgidas de los paseos cotidianos entre padre e hijo por las plazas de Castelar (Partido de Morón), donde la imaginación se convirtió en el motor de relatos llenos de ternura, aprendizaje y creatividad. Acompañados por su perra Lola, ambos daban vida a objetos cotidianos que, en palabras del pequeño Valentín, “hablan todos los días”.
Lejos de los formatos tradicionales, “Cosas que hablan” nació como una experiencia oral: historias improvisadas que buscaban entretener y, al mismo tiempo, transmitir valores. “Tenían que tener moraleja porque no podía desperdiciar su atención”, cuenta Ezequiel en la introducción del libro, donde también comparte su recorrido personal como padre y el descubrimiento de un estilo de crianza basado en el amor, la dedicación y la escucha activa.
El libro presenta tres cuentos representativos —Las hojas perdidas, El farol despierto y El piso que piso—, cada uno inspirado en situaciones reales de la infancia de Valentín y orientado a transmitir enseñanzas sobre el cuidado, el descanso, la higiene y la amistad.

La obra cuenta además con las ilustraciones de Julieta Fasciolo (@cleo.ilustrada), Nicolás Córdoba (@nicografos) y Natalia Sabransky (@natyilustrada), quienes aportaron su talento para dar vida y color a los entrañables personajes de estas historias.

Durante la presentación, también participaron numerosas familias seguidoras del blog “Monólogos de Papá”, comunidad creada por Ezequiel Tozzi, donde comparte reflexiones sobre la paternidad.
“Cosas que hablan” es más que un libro infantil: es una invitación a crear, compartir y aprender en familia. Una obra que demuestra que las mejores historias pueden nacer en los momentos más simples, cuando se escucha con atención y se deja volar la imaginación.

